La sociedad consciente

CORPORATE EXCELLENCE

Hace unos días, en un artículo publicado en el diario El País, la filósofa Adela Cortina recordaba que, incapaz de explicar por qué los seres humanos éramos altruistas, Charles Darwin retrasó la publicación de El origen del hombre. ¿Por qué, si en el resto de especies se impone la competición biológica, nosotros decidimos colaborar con nuestros semejantes? ¿Y por qué es precisamente esa cooperación lo que tan buenos resultados nos ha dado a lo largo de millones de años? No hace falta echar la vista muy atrás en el tiempo para comprobar que ayudarnos funciona: basta con retrotraernos a marzo del año pasado para saber que somos seres interdependientes y que Terencio tenía razón con aquello de que nada humano nos es ajeno.

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